domingo, 16 de octubre de 2016
sábado, 16 de abril de 2016
Twitteros, blogueros, facebookceros
Twitteros, blogueros,
facebookceros
Por
Rigoberto Lanz
El
Nacional 06/10/2010
Con
la actual revolución tecnológica, cualquier persona del mundo desarrollado
puede acceder fácilmente a la información, siendo posible guardarla en múltiples
soportes y de diferentes formas como por ejemplo: textos, imágenes y sonidos; recalcando
así, la gran importancia que tiene adaptarse a la era tecnológica que se
expande por la vida cotidiana de la mayoría de las personas en el mundo y la
cual se convierte paulatinamente en el principal método de uso para cualquier
actividad productiva e incluso didáctica o de entretenimiento en el planeta.
Al respecto entonces hablamos de los Twitteros, blogueros, facebookceros, que hoy
en día, se han convertido en unas redes sociales muy utilizadas en el mundo
entero, para cosas buenas y no tan buenas a raíz de los avances tecnológicos a
los cuales no todas las sociedades están preparadas, pero que debemos
adaptarnos para formar parte de un mundo digital moderno enrumbado hacia la
postmodernidad como tendencia de todos los aspectos de la sociedad.
Ya
que estamos lejos de entender como indica el autor del artículo, la magnitud
del cambio epocal en el que ya estamos hace rato, con la finalidad de ahorrarnos
traumas demasiados severos es mejor tomarlos de forma divertida a estos
juguetes tecnológicos que son cajas negras que no entendemos del todo porque
apenas llegamos a manipular en un bajo porcentaje en sus diversas presentaciones.
Aprendamos, mejoremos nuestras tecnologías de la información, las herramientas con las cuales trabajan, demosle un buen uso a las mismas ya que son uno de los pilares fundamentales de las
ciudades inteligentes.
5TO. POST: RESUMEN EJECUTIVO DEL PAPER “B”
RESUMEN EJECUTIVO DEL
PAPER “B”
Las
tecnologías de la información son uno de los pilares fundamentales de las
ciudades inteligentes, al haber construido sobre esta base tecnológica una
parte importante de nuestra sociedad, por ejemplo la sanidad, la educación, la ciencia, la economía e incluso las relaciones
sociales dependen en gran medida de la tecnología que hoy en día a través de
los Big Data que se generan en estas ciudades, es guardada, analizada en la “nube.
“
El
término “nube” o ‘cloud computing’ se pierde de vista con mucha rapidez a poco
que nos descuidemos, pero en la práctica estamos hablando de centros de datos a
gran escala, repartidos por todo el mundo e interconectados por redes de muy
alta velocidad, con una capacidad de procesamiento conjunta.
En el
paper, analizado titulado Hacia basados en la nube de análisis de datos
para grandes ciudades inteligentes futuras de los autores: Zaheer Khan*, Ashiq Anjum, Kamran Soomro and
Muhammad Atif Tahir, es un ejemplo de cómo se analizan los big datas en la
nube, a través de herramientas tecnológicas como (Hadoop y Spark, Rapidminer,
Mapreduce) los autores compararon estos datos para un caso de estudio en
particular como son los datos de Open Bristol.
Finalmente después de desarrollar,
implementar, probar el prototipo, evaluar los resultados, estos investigadores
concluyen que se necesitan varias
consideraciones para el análisis de datos en la nube, por ejemplo la recogida
de datos, preparación, vinculación semántica y el uso de la minería de datos
adecuado, aprendizaje de las máquinas o técnicas de análisis estadísticos; por
lo que la naturaleza multidisciplinar de una ciudad inteligente contiene
dominios de aplicación y para obtener el compromiso con los expertos de
dominio, es necesaria para identificar las relaciones básicas y dependencias entre los distintos elementos de datos.
Definitivamente
el análisis en la nube es una excelente opción para avanzar en el desarrollo
tecnológico, por ejemplo en nuestro país tenemos las instituciones
del Estado venezolano, sustentadas en un marco legal que reconoce y promueve la
incorporación del uso de las TI, como medios importantes para el desarrollo
económico y social del país, han emprendido un número importante de iniciativas
orientadas a integrar su potencial en la gestión pública, con la intención de
hacer más cercana la relación con la ciudadanía, con el fin de mejorarla y
transformarla.
Estos esfuerzos se observan y materializan
en algunas organizaciones públicas como el Servicio Nacional Integrado de
Administración Aduanera y Tributaria “SENIAT”, que en el año 2009 dispuso una
plataforma tecnológica para la declaración del Impuesto Sobre la Renta “ISLR”;
pero aunado a esta institución también están las mejoras hechas por el Instituto
Venezolano del Seguro Social “IVSS”, Banco Nacional de Vivienda y Hábitat
“BANAVIH”, Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería
“SAIME”, entre otras y en las empresas privadas como los bancos Banesco,
Provincial, Mercantil.
Aunque efectivamente tenemos el basamento
jurídico necesario, hemos establecido convenios y estamos invirtiendo en
infraestructura tecnológica y como mencione anteriormente hay instituciones
aplicando el Gobierno Electrónico, falta planificación, motivación y mano dura
para apalancar las tecnologías de información y comunicación, basadas en el
análisis de los grandes datos o “Big Datas” a través de la nube o “cloud
computing” , en aras de lograr un día no muy lejano crear una
ciudad inteligente venezolana mejorando la calidad de vida de todos los
ciudadanos.
4TO. POST LA DEMOCRACIA DEL CONOCIMIENTO
LA
DEMOCRACIA DEL CONOCIMIENTO
Por
una sociedad inteligente (Daniel Innerarity)
Paidós,
Colección Estado y Sociedad. Barcelona
El
conocimiento es aquel que se obtiene mediante procedimientos con pretensión de
validez, utilizando la reflexión, los razonamientos lógicos y respondiendo a una
búsqueda intencional por la cual se delimita a los objetos y se previenen los
métodos de indagación; en esta lectura se desarrolla la tesis de
que el conocimiento y sus aledaños (las políticas de la ciencia y la innovación,
el asesoramiento político a los gobiernos, la evaluación de las políticas
públicas, la comprensión de las actuales transformaciones sociales o la
competencia cognoscitiva de los reguladores) son ámbitos donde se decide no
solo la prosperidad económica sino, fundamentalmente, la calidad democrática;
una democracia que supone la participación directa o indirecta de la
totalidad de los adultos que componen una sociedad.
Es por ello que este autor afirma, que los
problemas a los que se enfrenta actualmente la humanidad requieren una gran
movilización de conocimiento; para lo cual debemos organizarnos, prepararnos
para la resolución de los mismos y ser capaces de generar la cantidad de
conocimiento que necesita nuestra sociedad ya que no está suficientemente
valorado el trabajo del conocimiento, la investigación, aunque los discursos
oficiales parezcan decir lo contrario.
En concordancia con la lectura y con lo
aprendido anteriormente en clase sobre las ciudades inteligentes, el gran reto consiste
en construir una sociedad inteligente. Este es el sentido último, la mayor
ambición que anima toda política del conocimiento, de la ciencia y de la
innovación. Pero una sociedad inteligente no es una sociedad en la que las
personas son inteligentes sino una sociedad cuyas reglas, normas, procesos y
procedimientos son inteligentes. La complejidad de nuestras sociedades, la
densidad de las interacciones, las interdependencias o la vulnerabilidad
compartida, todo ello hace que cada vez sea más importante que nuestro modo de
organizarnos sea inteligente.
Para lograr este objetivo primero debemos
aprender a desechar el exceso de información o infobasura; segundo poner en
práctica la gestión del conocimiento en donde es necesario, distinguir entre
datos, información y conocimiento; afín de trasformar datos e intercambio
de información en algo útil y significativo para ser utilizado por el
razonamiento humano.
En este sentido, se deben tomar
algunas previsiones como: manejo, procesamiento, análisis, coordinación, presentación,
distribución y entendimiento de esta información ya que de no aceptar o
adaptarse a este cambio inminente en la actual sociedad del conocimiento, el
impacto indicaría una relativa ignorancia y de pasar a manejar el flujo de la información
nos veríamos en contrariedad a una sociedad del desconocimiento y la
desinformación.
“La sociedad del conocimiento se define por la
institucionalización de mecanismos reflexivos en todos los ámbitos funcionales
específicos, que se convierten en instrumentos de aprendizaje de la sociedad”
Daniel Innerarity
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